Esta grabación es la culminación de cuatro años de estudio en torno a las cantatas espirituales de Leonardo Leo. Se trata de una música de enorme expresividad y refinado manierismo, cuyo tema recurrente es el arrepentimiento y la súplica del perdón divino tras una vida disoluta y pecaminosa. Con frecuencia, el texto adopta la forma de oración, lamento y llanto ante la inminencia de la muerte y el consiguiente juicio de Dios.
Para el bajo continuo decidí alejarme de la formación más habitual de clave y violonchelo, buscando otros colores igualmente históricos pero que hoy resultan especialmente exóticos. Además, se trata de instrumentos profundamente vinculados a la tradición napolitana, como la guitarra battente y el colascione. Cada una de las diferentes combinaciones del continuo ha sido concebida para realzar la extraordinaria expresividad del texto y, sobre todo, para provocar sorpresa en el oyente.
